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jueves, 20 de noviembre de 2014

El manejo de la agresividad. Manual de tratamiento completo para profesionales - Cap. 1 - La Agresividad

CAP. 1 LA AGRESIVIDAD

La agresividad constituye una reacción social extraordinariamente generalizada que puede ser útil, normal o destructiva y anormal. Cuando la agresividad es de nivel moderado y el problema en cuestión relativamente fácil, la agresividad podría ser útil. Cuando la agresividad es intensa y la tarea en cuestión es complicada, suelen aparecer problemas. Además de la disminución del rendimiento motriz, la agresividad también tiene las consecuencias negativas.

EL NIVEL DE ACTIVACIÓN AGRESIVA Y RENDIMIENTO

Conocida por los expertos y profesionales como la Ley de Yerkes-Dodson, uno de los primeros elementos básicos que deben aprender los pacientes agresivos es que será más probable que puedan afrontar eficazmente los estresores de la vida cotidiana si su nivel de agresividad es leve o moderado en lugar del extremo.



Con respecto a las emociones como la agresividad, la Ley de Yerkes-Dodson dices:

1. El rendimiento cognitivo y motriz óptimo suele estar asociado a un nivel moderado de activación.
2. El nivel óptimo de activación depende de la dificultad de la tarea.
Cuando la tarea es complicada la agresividad podría influir en el rendimiento.
En un estado de agresividad intensas es probable que se cumpla una de las leyes de Murphy -¡todo lo malo que pueda suceder, sucederá!

Cuando el nivel de activación es bajo prestamos escasa atención a las indicaciones. Con un nivel de activación moderado, procesamos a un nivel óptimo las indicaciones que tenemos a nuestro alrededor y seleccionamos las más relevantes. Pero a medida que aumenta su nivel de agresividad, volvemos a prestar menos atención a las indicaciones y, en su lugar, nos encontramos exclusivamente en los desencadenantes específicos de la agresividad. Ejm: Pedemos las llaves, no sulfuramos por no encontrarlo y de repente, otra persona lo encuentra debajo de un papel que estaba frente a nuestros ojos, el nivel de activación alto, no nos permitió mantener la calma y en la tranquilidad encontrar las llaves.

A medida que aumenta la agresividad, pasamos por alto las indicaciones, no nos ponemos a hacer un examen sistemático y concienzudo de los problemas y perdemos la capacidad de generar soluciones. Independientemente de la edad, el nivel cultural y la posición social, la capacidad de resolver problemas disminuye velozmente a medida que aumentan los niveles de agresividad.

DEFINICIONES

Agresividad.- Kassinove y Suhhodolsky (1995) definieron la agresividad como un estado emocional subjetivo. Este estado subjetivo varía en intensidad y duración, así como en frecuencia, y está asociado con ciertas distorsiones cognitivas, conductas verbales y motrices, y determinadas pautas de activación física. La agresividad no es una forma de agresión, ¡y la mayoría absoluta de las veces no conduce a la agresión! Se trata, antes bien, de una experiencia subjetiva a la que siguen de forma característica intercambios aversivos inintencinados con amigos íntimos, compañeros de trabajo y familiares.

Intensidad - Algunos episodios de agresividad son moderados, mientras que otros son bastantes intensos. Además, la intensidad de la agresividad varía dentro de un mismo episodio. A niveles más bajos de intensidad, los estados emocionales agresivos suelen describirse con palabras tales como "irritado, enfadado, enojado, ofendido, disgustado, fastidiado (a) y molesto". A un nivel intermedio la experiencia puede etiquetarse directamente de "airado, agraviado, enemistado, indignado (a), furioso". A niveles muy intensos suele tildarse de "enloquecido, encolerizado, rabioso, trastornado, frenético, fuera de sí". 

Duración - Algunos episodios de la agresividad son pasajeros. La agresividad sales a la luz y la persona puede estallar con una gran intensidad. Algunos pacientes están furiosos durante días, meses o incluso años. Experimentamos una agresividad enconada, obsesiva que es realmente duradera y problemática. Otras veces el acontecimiento inicial puede haber sido  verdaderamente traumático y abrumador, como en el caso de los pacientes que han sufrido una violación, malos tratos o torturas.

Frecuencia - Las persona que presentan una agresividad acusada como un rasgo de personalidad, la experimentan frecuentemente en respuesta a los muchos y diferentes contextos. La agresividad aparece únicamente a respuestas a un conjunto limitado de desencadenantes tales como las críticas acerca de su físico, su familia o su rendimiento académico o laboral.

Cambios corporales - Los pacientes agresivos suelen sudar, ponerse muy nervioso o temblar y sentir que sus ritmos cardíacos se disparan durante el transcurso de episodios de agresividad. Puede experimentar tensión muscular, rigidez en las mandíbulas y dolor de cabeza. También puede advertir que aprietan los puños, además de otras conductas motrices relacionadas con la agresividad, como subir el volumen de voz o arrojar violentamente un libro sobre la mesa.

Una de las primeras intervenciones está destinada a reducir el nivel de activación física. Relajación muscular profunda, la meditación y el entrenamiento en el aumento de la conciencia.

Distorsiones y déficits - La dificultad en comprender el mundo desde la perspectiva de los demás (lo que constituye un déficit), combinada con las distorsiones y las creencias inadecuadas, magnifican la decepción y la agresividad y la llevan fuera de proporción en relación con el acontecimiento objetivo.

EL PANORAMA GENERAL: LA AGRESIVIDAD ES UN GUIÓN SOCIAL

Según los constructivistas la agresividad es un papel o un guión conductual reforzado y construido socialmente que aprendemos a seguir. Este guión consta de pensamientos internos, reacciones fisiológicas, y conductas verbales y motrices observables. Aprendemos "como" y "cuando" a ser agresivos.

La agresividad constituye un guión organizado en parte innato, pero que también se desarrolla en gran en medida en función del aprendizaje dentro de la familia y en la escuela, a través de la formación religiosa y del moderado de los personajes que observamos en la televisión y en otras partes.

La agresividad hace referencia a una pasión o emoción en su mayor parte aprendida, experimentada subjetivamente y manifestada públicamente por una persona que vive en una determinada cultura.

Existen diferencias verbales en el guión de la agresividad en función del género, el nivel socioeconómico, la edad, la región de procedencia o el país de origen.  Otros elementos de la agresividad incluyen:



El guión también define lo que no forma parte de la agresividad. Es la constelación completa de estas respuesta lo que define la agresividad. Ningún elemento aislado del guión constituye por sí solo un signo seguro de agresividad, dado que existen diferencias individuales, grupales y culturales en lo referente a la experiencia interna y a la manifestación externa de la agresividad.

Hostilidad .- Conjunto de actitudes o de pensamientos más o menos persistentes acerca de una persona, una institución o un grupo. Las actitudes centrales, en el sentido de construir un aspecto definitorio del paciente, suelen sostenerse desde hace mucho tiempo, son compartidas por amigos y familiares y el paciente puede donar dinero o trabajar en una determinada organización para hacer propaganda de dichas actitudes. Por contraste, las actitudes superficiales son relativamente más fáciles de modificar, a menudo por mera lógica. La mejor forma de cambiar las actitudes es a través del contacto, el conocimiento y el trato. La hostilidad y las actitudes negativas preparan el terreno para la agresividad.

Agresión .- La agresión se define como una conducta motriz. Hace referencia a una acción física con el propósito de herir o hacer daño a otra persona, o a veces destruir la propiedad. Si la conducta motriz encaminada a provocar un daño se dirige contra el objetivo, se la denomina agresión directa. Ello incluiría, por ejemplo, al marido que le pega a la mujer en respuesta a insultos de ésta en el transcurso de una discusión. Si la conducta no está encaminada directamente al objetivo, se denomina agresión indirecta. Por ejemplo, en lugar de pegarle a su pareja un hombre podría ponerse a romper platos, estrellar una maceta contra la pared.

Las agresiones pueden ser consecuencia de la agresividad y/o de la hostilidad, o bien pueden ser un medio debidamente planificado y calculado de alcanzar un objetivo deseado sin que la agresividad intervenga apenas o en absoluto. Si la agresión se deriva de la agresividad, se la denomina agresión hostil o emocional. La agresión hostil no ha sido planificada y es impulsiva. Sencillamente estalla como resultante de la cadena formada por actitud hostil + agresividad = agresión. Es probable que las consecuencias específicas se desconozcan de antemano, incluso por quien lleva la agresión a cabo.

La agresión también puede ser instrumental. Este tipo de agresión es cuidadosamente planificada y puede estar incluso aprobada por la sociedad. 

Verbalizaciones aversivas.- Primero, la conducta motriz tiene un efecto relativamente predecible en cualquier de nosotros. Por contraste, los efectos de la conducta verbal son variables. Finalmente, tenemos el hecho de que con frecuencia reaccionamos de una manera más extrema frente a los insultos verbales cuando estamos fatigados o no sentimos alterados por algo o por alguien.

Existe una segunda razón para evitar el término "agresión verbal". Dado que se trata de una conducta motriz, la agresión produce daños físicos. No tenemos elección, salvo responder esta forma a la agresión verbal, no podemos evitar sangras ante un puñetazo, pero este no es el caso de los ataques verbales agresivos. De hecho, uno de los objetivos del manejo de la agresividad consiste en disminuir la agresión ante las verbalizaciones agresivas de otras personas mediante el desarrollo de un mayor conocimiento y la práctica conductual. 

EL DESARROLLO DEL VOCABULARIO EMOCIONAL

Desgraciadamente, los pacientes suelen etiquetar inadecuadamente sus estados emocionales. Así pues, ayudar a los pacientes a desarrollar un vocabulario emocional claro constituye uno de los elementos importantes de cualquier programa que pretenda reducir la agresividad y son muchos los pacientes que se benefician de analizar la forma de clasificar el espectro total de sus experiencias emocionales.


Un termómetro de agresividad, que podamos ofrecer como una hoja de información para el paciente y colgar en la pared puede ser de utilidad para analizar los episodios de agresividad. Dado que los pacientes no aprenden de forma automática a clasificar adecuadamente la intensidad de sus emociones, el termómetro de la agresividad ayuda a los profesionales y a los pacientes a alcanzar un acuerdo sobre al base de un vocabulario común.

EL ANÁLISIS DE LOS EPISODIOS

Cuando trabajamos con personas agresivas es crucial que analicemos los episodios individuales de agresividad. Se recomienda la aplicación de un programa para reducir la agresividad sobre la base del análisis de los episodios de agresividad específicos y de los problemas específicos de cada uno de los pacientes.

Kassinove, H. y Chipa, R. (2005). El manejo de la agresividad. Manual de tratamiento completo para profesionales. Ed. Desclée De Brouwer, Bilbao, España.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Quién eres? - Jorge Bucay

REFLEXIÓN

¿Quién eres? Tal interrogante guarda en sus líneas una inmensa importancia, ya que define nuestra existencia. Desde un punto de vista filosófico se diría que es una pregunta ontológica, que ante la incertidumbre suele generarnos conflictos con nosotros mismos, de alguna forma depositar nuestra confianza, nuestras virtudes o defectos, capacidades, etc.; en el entorno sin nosotros asumir el control, nos coloca en un juego donde el papel o rol es impuesto, mas no somos los productores de nuestra propia película

Responder a tal cuestionamiento requiere tomar en cuenta el sentido de nuestra existencia, que implica guiarnos por un locus de control interno y no externo, que nos lleve a reflexionar sobre mis intereses, las cualidades, los aspectos a mejorar, los objetivos y metas; sin que estas se rigan por factores externos si no más bien sean fruto de contactar con nuestro yo interno. El autoconocimiento es el primer paso para desarrollar una alta autoestima, luego es necesario aprender aceptarnos y a vivir con autenticidad, como dijo Pìndaro: "Entérate lo que eres, y sé quién eres".

A continuación, les dejo el cuento de Jorge Bucay, espero que sea de su agrado.


¿QUIÉN ERES? - JORGE BUCAY

Aquel día Sinclair se levantó como siempre a las 7 de la mañana. Como todos los días, arrastró sus pantuflas hasta el baño y después de ducharse se afeitó y se perfumó. Se vistió con ropa bastante a la moda, como era su costumbre y bajó a la entrada a buscar su correspondencia. Allí se encontró con la primera sorpresa del día: ¡No había cartas!

Durante los últimos años su correspondencia había ido en aumento y era una parte importante de su contacto con el mundo. Un poco malhumorado por la noticia de la ausencia de noticias, apuró su habitual desayuno de leche y cereal (como recomendaban los médicos), y salió a la calle.

Todo estaba como siempre: los mismos vehículos de siempre transitaban las mismas calles y producían los mismos sonidos en la ciudad, que se quejaba igual que todos los días. Al cruzar la plaza casi tropezó con el profesor Exer, un viejo conocido con quien solía charlar largas horas sobre inútiles planteos metafísicos. Lo saludó con un gesto, pero el profesor pareció no reconocerlo; lo llamó por su nombre pero ya se había alejado y Sinclair pensó que no había alcanzado a escucharlo.
El día había empezado mal y parecía que empeoraba con las posibilidades de aburrimiento que flotaban en su ánimo. Decidió volver a casa, a la lectura y la investigación, para esperar las cartas que con seguridad llegarían aumentadas para compensar las no recibidas antes.

Esa noche, el hombre no durmió bien y se despertó muy temprano. Bajó y mientras desayunaba comenzó a espiar por la ventana para esperar la llegada del cartero. Por fin lo vio doblar la esquina, su corazón dio un salto. Sin embargo el cartero pasó frente a su casa sin detenerse. Sinclair salió y llamó al cartero para confirmar que no había cartas para él. El empleado le aseguró que nada había en su bolso para ese domicilio y le confirmó que no había ninguna huelga de correos, ni problemas en la distribución de cartas de la ciudad.

Lejos de tranquilizarlo, esto lo preocupó más todavía.

Algo estaba pasando y él debía averiguarlo. Buscó una chaqueta y se dirigió a casa de su amigo Mario.
Apenas llegó, se hizo anunciar por el mayordomo y esperó en la sala de estar a su amigo, que no tardó en aparecer. El hombre avanzó al encuentro del dueño de casa con los brazos extendidos, pero este se limitó a preguntar:

-Perdón señor, ¿nos conocemos?

El hombre creyó que era una broma y rió forzadamente presionando al otro a servirle una copa. El resultado fue terrible: el dueño de casa llamó al mayordomo y le ordenó echar a la calle al extraño, que ante tal situación se descontroló y comenzó a gritar y a insultar, como avalando la violencia del fornido empleado que lo empujó a la calle….Camino a su casa, se cruzó con otros vecinos que lo ignoraron o actuaron con él como si fuera un extraño.



Una idea se había apoderado del hombre: había una confabulación en su contra, y él había cometido una extraña falta hacia aquella sociedad, dado que ahora lo rechazaba tanto como algunas horas antes lo valoraba. No obstante, por más que pensaba, no podía recordar ningún hecho que pudiera haber sido tomado como ofensa y menos aun, alguno que involucrara a toda una ciudad.


Durante dos días más, se quedó en casa esperando correspondencia que no llegó o la visita de alguno de sus amigos que, extrañado por su ausencia, tocara su puerta para saber de él; pero no hubo caso, nadie se acercó a su casa. La señora de la limpieza faltó sin aviso y el teléfono dejó de funcionar.

Entonado por una copita de más, la quinta noche Sinclair se decidió a ir al bar donde se reunía siempre con sus amigos, para comentar las pavadas cotidianas. Apenas entró, los vio como siempre en la mesa del rincón que solían elegir. El gordo Hans contaba el mismo viejo chiste de siempre y todos lo festejaban como era costumbre. El hombre acercó una silla y se sentó. De inmediato se hizo un lapidario silencio, que marcaba la indeseabilidad del recién llegado. Sinclair no aguantó más:
-¿Se puede saber qué les pasa a todos conmigo? Si hice algo que les molestó, díganmelo y se terminó, pero no me hagan esto que me vuelve loco…

Los otros se miraron entre sí entre divertidos y fastidiados. Uno de ellos hizo girar su índice sobre su sien, diagnosticando al recién llegado. El hombre volvió a pedir una explicación, luego rogó por ella y por último, cayó al suelo implorando que le explicaran por qué le hacían eso a él.
Sólo uno de ellos quiso dirigirle la palabra:
-Señor: ninguno de nosotros lo conoce, así que nada nos hizo. De hecho, ni siquiera sabemos quién es usted…
Las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos y salió del local, arrastrando su humanidad hasta su casa. Parecía que cada uno de sus pies pesaba una tonelada.

Ya en su cuarto, se tiró en la cama. Sin saber cómo ni por qué, había pasado a ser un desconocido, un ausente. Ya no existía en las agendas de sus corresponsales ni en el recuerdo de sus conocidos y menos aún en el afecto de sus amigos. Como un martilleo aparecía un pensamiento en su mente, la pregunta que otros le hacían y que él mismo se empezaba a hacer: ¿Quién eres?

¿Sabía él realmente contestar esta pregunta? Él sabía su nombre, su domicilio, el talle de su camisa, su número de documento y algunos otros datos que lo definían para los demás; pero fuera de eso: ¿Quién era, verdadera, interna y profundamente? Aquellos gustos y actitudes, aquellas inclinaciones e ideas, ¿eran suyos verdaderamente? ¿o eran como tantas otras cosas: un intento de no defraudar a otros que esperaban que él fuera el que había sido?

Algo empezaba a estar claro: el ser un desconocido lo liberaba de tener que ser de una manera determinada. Fuera él como fuera, nada cambiaría en la respuesta de los demás. Por primera vez en muchos días, encontró algo que lo tranquilizó: esto lo colocaba en una situación tal, que podía actuar como se le ocurriera sin buscar ya la aprobación del mundo.

Respiró hondo y sintió el aire como si fuera nuevo, entrando en los pulmones. Se dio cuenta de la sangre que fluía por su cuerpo, percibió el latido de su corazón y se sorprendió de que por primera vez NO TEMBLABA.
Ahora que por fin sabía que estaba solo, que siempre lo había estado, ahora que sabía que sólo se tenía a sí mismo, ahora… podía reír o llorar… pero por él y no por otros.

Ahora, por fin, lo sabía: SU PROPIA EXISTENCIA NO DEPENDÍA DE OTROS. Había descubierto que le fue necesario estar solo para poder encontrarse consigo mismo… Se durmió tranquila y profundamente y tuvo hermosos sueños….Despertó a las diez de la mañana, descubriendo que un rayo de sol entraba a esa hora por la ventana e iluminaba su cuarto en forma maravillosa. Sin bañarse, bajó las escaleras tarareando una canción que nunca había escuchado y encontró debajo de su puerta una enorme cantidad de cartas dirigidas a él.

La señora de la limpieza estaba en la cocina y lo saludó como si nada hubiera sucedido.Y por la noche en el bar, parecía que nadie había registrado aquella terrible noche de locura. Por lo menos, nadie se dignó a hacer algún comentario al respecto. Todo había vuelto a la normalidad… Salvo él, por suerte, él, que nunca más tendría que rogarle a otro que lo mirara para poder saberse… él, que nunca más tendría que pedirle al afuera que lo definiera… él, que nunca más sentiría miedo al rechazo…Todo era igual, salvo que ese hombre nunca más se olvidaría de quién era.

Bucay, J. (2012). Cuentos para pensar. Ed. RBA Libros, España.



Reinventa tu vida - 3. Cómo cambiar las trampas vitales.

Cap. 5 Cómo cambiar las trampas vitales

Cambiar una trampa vital es difícil, pero si la persona reconoce el dolor de la infancia, lo acepta y lo enfrenta e intenta entenderlo y sobre todo se muestra disciplinado para modificar las conductas día a día, definitivamente habrán resultados.

Pasos generales en el cambio de las trampas vitales

1. Etiqueta e identificación de trampas vitales

- Aplicar el cuestionario de trampas vitales.
- Etiquetar la trampa vital, conocerla e identificar como afecta en nuestra vida, ten presente que el autoconocimiento es el primer paso.
- La T.V. es su enemigo y nosotros deseamos que conozca a su enemigo.

2. Entiende los orígenes de la trampa vital en la infancia. Siente al niño herido de tu interior.

- Aprender a sentir la trampa vital. No solo basta entenderlo, sino sentirlo.
- Es difícil cambiar el sufrimiento interno sin revivirlo primero.
- Para sentir la T.V. es necesario recordar la infancia.
- Se necesita visualizar cada recuerdo lo mejor que se pueda e intentar sentirlo de la manera más real posible. Este tipo de visualización puede ser dolorosa. Si te agobia o te asusta la experiencia, probablemente se necesite llevar una terapia.
- Un vez que conectes con los sentimientos de tu infancia, se te pide que dialogues con él. Te pediremos que hables con él en voz alta y que le escribas una carta. Se te pedirá que consueles al niño interior, ofreciéndole guía y consejo.

3. Someter a juicio la trampa vital. Desaprueba su validez a nivel racional.

- Tu ser está completamente convencido de tu trampa vital, de forma emocional y racional.
- El inicio del cambio implica atacar esta T.V. de forma racional.
- Para rebatirla es necesario primero enumerar hechos objetivos de tu vida a favor o en contra de la T.V.
- En la mayoría de casos los datos objetivos comprobarán que tu creencia es falsa, aunque en algunas ocasiones tu trampa vital es verdad. Por ejemplo si tienes el esquema de fracaso y fuiste descriminado por tus amigos, posiblemente tengas problemas para relacionarte con las personas.
- Mira tu lista a favor de la trampa vital ¿Hay alguna prueba que apoye que la trampa vital sea inherentemente verdadera o tu familia y compañeros de la infancia te convencieron para que pensaras así?
- Realizar un tarjeta recordatoria de tal situación.

4. Escribe cartas a tu padres, hermanos o compañeros que favorecieron tu trampa vital.

- Lo que mantiene a tu niño interior sin madurar son las emociones que no has expresado y retienes.

5. Examina el patrón de la trampa vital con detalle.

- Deseamos que compruebes como funciona tu trampa vital en la vida actual.

6. El siguiente paso es romper el control.

- Elige una T.V. para trabajarla, la que mayores repercusiones tiene en tu vida actual.
- Selecciona tres o dos formas que refuercen tu T.V. e intenta llevar a cabo en como puedes cambiar esos aspectos.

7. Continúa intentándolo.

- No te des por vencido o te desanimes con facilidad. Enfréntate a ti mismo una y otra vez.

8. Perdona a tus padres.

- No es necesario perdonar a tus padres si haz estado sometido a violencia o abuso, es una decisión personal.

Obstáculos para el cambio

1. Estas contraatacando en vez de reconocer y asumir la responsabilidad de la T.V.
Puedes estar compensando en exceso, culpando a los demás de tus conflictos  o tienes dificultades para asumir tus errores.

Soluciones:
1.1. Haz un experimento. Redacta una lista de todas las opciones que has rechazado en tu vida. ¿Y si fueron culpa tuya? ¿Cómo te sentirías? ¿Y si la crítica que los demás te han hecho tuviera alguna validez? ¿Qué significaría para ti?.
1.2. De una forma progresiva empieza a trabajar menos o a ganar un poco menos de dinero. Intenta abstenerse de impresionar a los demás de forma deliberada.

2. Escapas de sentir la trampa vital.
No deseas pensar en el futuro, tu pasado, tu familia o tus T.V. Se requiere una motivación que ayude a superar el estilo de afrontamiento de escaparse. Tienes que imaginar lo que será tu futuro.

Soluciones:
2.1. Deberías pensar en tus problemas y permitirte sentir el dolor de tu infancia antes que quieras cambiar.
2.2. Haz una lista de tus ventajas y desventajas e inconvenientes que supone evitar tus sentimientos. Relee esta lista cada día y recuerda por que lo haces.
2.3. Deja de escapar bebiendo, comiendo o tomando drogas o trabajando excesivamente durante unos días.

3. No he rechazado la trampa vital. Todavía la asumo a nivel racional.
Creer que la T.V. es verdad. Es necesario dudar de la T.V. eso implica sentir también.

Soluciones:
3.1. Repite los ejercicios que tengan que ver en como rechazar y cambiar la T.V. que te describe.
3.2. Revisa exhaustivamente tu vida, busca cualquier prueba o dato objetivo que rete tu T.V. e indaga cualquier posibilidad de cambio.
3.3. Escribe una carta recordatoria y léela varias veces al día.

4. Empezaste con una T.V. o tarea que era demasiado difícil.
De repente hay que cambiar la estrategia. 

Solución:
4.1. Divide tu plan en pasos más pequeños.
4.2. Empieza con el más fácil.

5. Te das cuenta que la T.V. es errónea a nivel racional, pero emocionalmente todavía sientes que es válida.
Muchas personas siente todavía que la T.V. es verdadera.

Solución:
5.1. El conocerse a uno mismo se logra rápidamente, pero el cambio se logra con lentitud.
5.2. Si deseas acelerar el proceso, puedes realizar más ejercicios prácticos.
5.3. Otra forma de acelerar el proceso consiste en trabajar con mayor esfuerzo el cambio de las conductas que refuerzan tu T.V.
5.4. Pide a tus amigos que te ayuden y te apoyen.

6. No has sido sistemático y disciplinado con el cambio.
Quizás solo trabajes de vez en cuando o no pongas todo de ti o no cumplas con todos los pasos o tareas que te dejan.

Solución:
6.1. Vuelve al capítulo de la T.V. y asegúrate de haber hecho todo los ejercicios para el cambio.
6.2. Siéntate unos minutos cada día para revisar tu progreso.

7. Olvidaste un elemento importante en tu plan.
Es posible que no hayas comprendido del todo los pensamientos, sentimientos y conductas que refuerzan tu T.V.

Solución:
7.1. Pide a alguien de tu confianza que revise tu T.V. y el plan contigo.
7.2. Revisa las listas de conductas que son típicas de la T.V. detenidamente.

8. Tu problema está demasiado enraizado para corregirlo solo.
Tal vez sientas que pusiste todo de ti, pero no funcionó.

Solución:
8.1. Busca a un profesional que te ayude, ya sea un terapeuta o grupo.



lunes, 17 de noviembre de 2014

Reinventa tu vida - 2. Rendirse, escapar o contraatacar.

Cap 4. Rendirse, escapar o contraatacar

Existen tres estilos para enfrentar las trampas vitales, rendirse, escapar o contraatacar.

Caso 1: Alex estudiante que tiene la trampa vital de imperfección.

Rendirse

Alex se sentía "por debajo", en inferioridad y siempre se comparaba desfavorablemente con los demás. Él había empezado a salir con una chica que vivía en si barrio que siempre lo criticaba. Su mejor amigo también es muy crítico con él. Alex pensaba, sentía y se comportaba como si fuera imperfecto. La T.V. estaba arraigada y la forma de afrontarla era rendirse. Cuando nos rendimos, distorsionamos la perspectiva de las situaciones. Rendirse implica que la persona organiza su vida de tal modo que continúa repitiendo los patrones de su infancia.

Caso 2: Brandon estudiante que tiene la trampa vital de imperfección.

Escaparse

Brandon nunca había tenido una relación íntima, se sentía más cómodo en relaciones amistosas fortuitas. Brandon había sido alcohólico en su edad adulta, insistía en que no era adicto y afirmaba que sólo lo hacía por distracción y lo controlaba. Brandon intentaba huir de los sentimientos de imperfección con el escape. Muchas personas escapan de todas las áreas de la vida donde se encuentran vulnerables o sensibles. Cuando una T.V. se pone en funcionamiento, nos invaden sentimientos negativos tales como la tristeza, verguenza, ansiedad e ira. Y nuestra tendencia es intentar escapar, ya que evitamos encarar lo que en verdad sentimos porque es realmente doloroso para nosotros. Con la estrategia de escapar renunciamos a nuestra vida emocional. No sentimos y somos incapaces de experimentar el placer y el dolor real.

Caso 3: Max estudiante que tiene la trampa vital de imperfección.

Contraatacar

Max aparentemente era una persona que confiaba en sí mismo y se mostraba seguro. Max creaba situaciones donde él estaba por encima de los demás. Max no sentía su T.V. porque estaba muy pendiente de sí mismo. Se sentía superior para experimentar lo contrario de lo que sintió cuando era niño. Cuando contraatacamos, intentamos compensar la T.V. convenciéndonos a nosotros y a los demás de que lo contrario es verdad. Nos sentimos y comportamos como si fueramos especiales, superiores, perfectos e infalibles. El contraataque se desarrolla como alternativa a ser devaluado, critica y humillado. Los que contraatacan se aislan, invierten tanto tiempo en aparentar la perfección que se no se preocupan por las personas que perjudican durante el proceso.

Alex, Brandon y Max tenían estilos para afrontar relativamente puros. De hecho, es raro que se den los estilos puros, ya que la mayoría de personas utiliza una combinación de rendirse, escaparse y contraatacar.

Young, J. y Klosko, J. (1993) Reinventa tu vida. Cómo superar las actitudes negativas y sentirse bien de nuevo. Ed. Paidós, Barcelona, España.


Distorsiones cognitivas - su relación con los paradigmas del condicionamiento clásico y operante

Resumen

En el presente articulo se expone sobre la importancia del condicionamiento clásico y operante dentro de las distorsiones cognitivas, que por sí solas no permiten dilucidar el verdadero alcance de la cognición. Se entiende que el paradigma conductual, usa de mediador las cogniciones entre estímulos y respuestas, como se detalla en el artículo que se cita a continuación.

Enlace:
Pyciencia: Distorsiones cognitivas - su relación con los paradigmas del condicionamiento clásico y operante

Guías esquematizadas de tratamiento de trastornos de personalidad para profesionales, desde el modelo de Young, Klosko y Wheishar (2003)

Resumen

Los tratamientos psicológicos para Trastornos de la personalidad todavía no alcanzan un grado de protocololarización  específico como para describir las intervenciones para cada sesión. Esto podría deberse, entre otras cuestiones, a la heterogeneidad de  los casos que dificultaría la posibilidad de diseñar un protocolo. Los tratamientos entonces se basan en conceptualizaciones de caso  sustentadas teóricamente que después determinan los objetivos y las intervenciones a realizar. La dificultad para conceptualizar desde  determinado modelo puede que sea una razón por la que a los psicoterapeutas les costaría realizar el tratamiento más adecuado. Para  afrontar este problema hemos construido  "Guías esquematizadas para profesionales" para mejorar la práctica clínica. Estas guías son  de una carilla para tenerlas a la vista durante las sesiones a fin conceptualizar los casos y guiar más fácilmente las intervenciones desde  el modelo de Young, Klosko y Wheishar (2003). Este artículo describe el proceso de construcción de las guías. 

Enlace:

domingo, 16 de noviembre de 2014

La Sabiduría del Eneagrama - 1. Prólogo y 2. La identificación del tipo de personalidad

RESUMEN

PRÓLOGO

1. Lo que anhelan nuestros corazones es saber quiénes somos y para qué estamos aquí pero pocas cosas en nuestra cultura nos animan a buscar respuestas a estas importantes preguntas. Se nos ha enseñado que la calidad de nuestra vida mejorará principalmente si mejora nuestra fortuna externa, aunque tarde o temprano comprendemos que las cosas externas, si bien valiosas, no sirven para tratar
la inquietud profunda de nuestra alma.

2. Las recomendaciones de los libros de autoayuda se basan en métodos que han dado buenos resultados al autor o la autora personalmente, y reflejan su configuración psíquica y sus procesos personales. Si ocurre que un lector tiene una configuración similar, el método tal vez le resulte eficaz. Pero si es poca la similitud, los consejos pueden confundir más que ayudar al lector.

3. Cualquier método eficaz para crecer debe, por lo tanto, tomar en cuenta el hecho de que hay tipos diferentes de personas, tipos diferentes de personalidad. A lo largo de la historia se han propuesto muchos sistemas psicológicos y espirituales para tratar o explorar este conocimiento esencial: la astrología, la numerología, los cuatro temperamentos clásicos (flemático, colérico, melancólico y sanguíneo), la teoría de los tipos de personalidad de Jung (orientación hacia la extraversión o la introversión, y funciones de intuición, sensación, sentimiento y pensamiento) y muchos otros.

4. Creemos que el conocimiento de los tipos de personalidad es necesario en muchos ámbitos: en educación, en las ciencias, en los negocios, la literatura, la terapia y, por encima de todo, en la espiritualidad y el trabajo de transformación.

5. El principal filtro que empleamos para comprendernos a nosotros mismos y comprender el mundo que nos rodea, para expresarnos, para defendernos, para hacer frente al pasado y anticiparnos al futuro, para aprender, para disfrutar y para enamorarnos, es nuestro tipo de personalidad.

CAP. 1 LA IDENTIFICACIÓN DEL TIPO DE PERSONALIDAD


1. EL ENEAGRAMA es una figura geométrica que representa los nueve tipos de personalidad fundamentales de la naturaleza humana y sus complejas interrelaciones. Es una descripción de la psicología moderna basada en la sabiduría espiritual de muchas tradiciones antiguas diferentes. La palabra enea-grama, del griego ennea, «nueve», y grammos, «figura», significa «figura de nueve puntas».

2, La esencia del eneagrama es el conocimiento universal de que todos los seres humanos somos presencias espirituales encarnadas en el mundo material y que misteriosamente compartimos la misma vida y el mismo espíritu creador.

3. Uno de los grandes valores del eneagrama es que se mantiene al margen de todas las diferencias doctrinales. Ha servido a personas de prácticamente todos los principales credos religiosos para redescubrir su unidad fundamental como seres espirituales.

4. El eneagrama no es una religión; no se inmiscuye en la orientación religiosa de la persona; no pretende ser un camino espiritual completo. Sin embargo, se ocupa del único elemento que es fundamental a todos los caminos espirituales: el conocimiento de uno mismo.

5. El verdadero conocimiento de uno mismo es un guardián valiosísimo contra ese engaño. El eneagrama nos lleva lejos (y hace posible el verdadero progreso) porque comienza el trabajo a partir de donde estamos realmente. Así como revela las alturas espirituales a las que somos capaces de llegar, también arroja luz, con claridad y sin juicios, sobre los aspectos de nuestra vida que están oscuros y permanecen aún sin liberar. Si queremos vivir como seres espirituales en el mundo material, tenemos que explorar más esos aspectos.

6. Los tres elementos básicos necesarios para el trabajo de transformación son la presencia (presencia mental, percepción consciente), la práctica de la autoobservación (adquirida del conocimiento de uno mismo) y la comprensión de lo que se experimenta (interpretación correcta proporcionada por un contexto mayor como una comunidad o sistema espiritual). El Ser aporta el primero, tú aportas el segundo y el eneagrama aporta el tercero.

PRESENTACIÓN DE LOS NUEVE TIPOS


Riso, R. y Hudson, R. (2001). La sabiduría del eneagrama. Ed. Urano, Madrid, España.


Reinventa tu vida - 1. Trampas vitales, cuáles son y cómo entenderlas.




 Cap. 1 Trampas Vitales

Es un patrón que se inicia en la infancia y se repite durante toda la vida, solemos repetir las mismas situaciones del dolor de la infancia, Freud lo denominó "Compulsiones de repetición". De esta manera, se diría que las trampas vitales (T.V.) son formas reproducir estos patrones. Estas T.V. determinan nuestros pensamientos, sentimientos y acciones en la relación con los demás.


La trampa vital es lo que en psicología cognitiva se denomina esquema, la cual se define como aquellas creencias profundamente enraizadas, aprendidas en los primeros años de vida, que nos aplicamos a nosotros mismos y al mundo. Nos aferramos a el a pesar que nos perjudica, nos hace sentir como en casa.


El enfoque de T.V., enseña con exactitud cuál es la relación  más saludable que se debe buscar y que tipo de relación es conveniente evitar.

La terapia de T.V. se basa en la terapia cognitiva desarrollado por A. Beck. La terapia cognitiva es el modo que interpretamos los acontecimientos de nuestra vida (pensamientos),  la cual determina como nos sentimos respecto a ello (emociones). En la terapia cognitiva si se le enseña al paciente en ser más precisos en la forma de interpretar las situaciones, les ayudaremos a sentirse mejor. Beck indica debemos poner a prueba nuestros pensamientos negativos mediante la realización de pequeños experimentos.

En el enfoque de T.V. se combinan técnicas cognitivas y conductuales con técnicas psicoanalíticas y experienciales.

Cap. 2 ¿Cuáles son las Trampas Vitales?

Indefensión familiar en la infancia:
*Abandono - Piensas que las personas que quieres te dejarán y te quedarás solo para siempre. Te aferras demasiado a las personas que están cerca de ti y fuerzas su distanciamiento.
*Desconfianza y abuso - Piensas que las personas abusarán de ti, se burlarán, te mentirán, te manipularán, te harían daño físico o se aprovecharán de ti. Dificultad para intimar con los demás y tiende a pensar en lo peor.

Habilidad de funcionar independientemente en el mundo:
*Dependencia - Te sientes incapaz de enfrentarse a la vida cotidiana si no recibe ayuda de los demás. Te hicieron sentir incompetente de niño. Buscas personas fuertes de las que depender para que gobiernen su vida.
*Vulnerabilidad - Tienes el temor de que va ocurrir un desastre en cualquier momento, ya sea natural, delictivo, médico y financiero. Sientes inseguridad y medio al peligro de forma excesiva, poco realista. Padres que sobreprotegieron y se preocuparon por la seguridad.

Intensidad de las relaciones emocionales con los demás:
*Privación emocional - Sientes que tus necesidades nunca serán satisfechas de forma adecuada, que no te querrán ni comprenderán como te sientes. Te atraen personas frías y egoístas.Tus sentimientos suelen ser de enfado, dolor y soledad. Al demandar inadecuadamente afecto, las personas se distancian y la carencia emocional se mantiene.
*Exclusión social - Te percibes como una persona diferente a los demás, te sientes aislado del mundo. Son personas que han sido excluido del resto de niños y no pertenecen a un grupo de amigos. Suelen ser evitativos, no se relacionan con un grupo o amigos. Reproducen el rechazo de la infancia, se sienten y se comportan como inferiores en las situaciones sociales. Es posible que este patrón no se manifieste en relaciones individuales.

Autoestima:
*Imperfección - Me siento como un persona internamente imperfecto y defectuoso. Si alguien me conociera tal como soy, no me podría querer, ya que podría descubrir que soy imperfecto y eso me avergüenza. Tu familia suele ser crítica, no te respetaba, Cuando te equivocas te culpas a ti mismo, crees que no mereces amor.
*Fracaso - Soy inútil en la escuela, trabajo, etc. Sueles compararte con tus compañeros y amigos. sientes tristeza al percibirte como fracasado. De niño te hicieron sentir inferior en cuanto al rendimiento. Exageran su fracaso y terminan manteniendo su fracaso.

Autoexpresión y habilidad para expresar lo que se desea:
*Subyugación - Sacrificas tus propios deseos y necesidades para agradar a los demás o para satisfacerlas. Sientes que dañarás a las personas si solo piensas en ti, evitas la culpa o huyes del miedo, porque temes de ser castigado o abandonado si desobedeces. Uno de los padres lo subyugó. Se relacionan con personas dominantes o controladoras.´
*Normas inalcanzables - Tienes que esforzarte por satisfacer elevadas expectativas que tu mismo te has impuesto. Ponen énfasis en el éxito, posición, reconocimiento, todo ello a expensas de la felicidad, el placer, la salud, la resolución de conflicto. Impones normas rígidas y juzgas a la otras personas. De niño se esperaba que seas el mejor.
*Grandiosidad - Hace, dice, tiene todo lo que quiere inmediatamente, Se siente un ser especial. No hace caso de lo que los demás ven razonable. Dificultades en la autodisciplina. Mimados de niños. No hubo autocontrol. Se enfadan cuando no hacen lo que quieran.

Cap. 3 Entiende las Trampas Vitales

Las trampas vitales tienen tres características principales que permiten reconocerla:

1. Son patrones o temas de toda la vida (desde la infancia hasta el fin de nuestros días).
2. Son autodestructivas (una trampa vital daña el concepto que tenemos de nosotros mismos, la salud, las relaciones con los demás, el trabajo, la felicidad, los estados ánimo; es decir, que se manifiesta en todos los aspectos de nuestra vida).
3. Luchas por sobrevivir (son modelos que conocemos y, aunque nos pejudican, resultan cómodos y familiares).

Cómo se desarrollan las trampas vitales

Temperamento - determina nuestra constitución emocional y la manera en que estamos preparados para responder a los hechos y situaciones. Posibles dimensiones del temperamento:

Introvertido - Extrovertido.
Pasivo - Agresivo.
Emocionalmente monótono - Emocionalmente intenso.
Ansioso - Tranquilo.
Sensible - Invulnerable.

El temperamento se puede entender como la combinación de estas dimensiones y de otras que todavía no conocemos.

La herencia y el entorno - nos conforma e influyen, el físico con el que nacemos y se va desarrollando en relación al entorno, si estamos bien alimentados, desarrollaremos nuestra altura potencial.

La familia - es la influencia más importante. Cuando en la vida adulta repetimos la T.V. repetimos el drama de nuestra infancia familiar. A medida que el niño crece la influencia declina, pero queda en nosotros las primeras experiencias.

Otros factores - escuela, la relación con otros niños, etc.

Las trampas vitales aparecen cuando el entorno de la primera infancia es destructivo, a esto se le suma el temperamento.

Qué necesita un niño para crecer

Seguridad básica (T.V. abandono, desconfianza y abuso) -  Las personas que han sido objeto de abusos o abandonadas de niños son las más dañadas. Se sienten vulnerables y frágiles. Es fácil romper su equilibrio. Su estado de ánimo se caracteriza por su intensidad y por cambiar con facilidad, además son impulsivos y autodestructivos. Un niño necesita un lugar seguro, donde los padres estén presente de manera previsible, tanto física como emocionalmente.

El niño que se siente seguro puede relajarse y confiar. Las situaciones de inseguridad infantil son las más peligrosas para reproducir porque conducen de una relación autodestructiva a otra o se evitan del todo.

Las relaciones con los demás (T.V. privación emocional y exclusión social) - Hay dos maneras de relacionarnos con los demás, la primer implica intimidad, la cual suele establecerse con la familia, amigos y pareja. Segunda manera, relaciones sociales, nos da el sentido de pertenencia, círculo de amigos y comunidad.

Los problemas de relación pueden ser sutiles, puedes estar con personas pero puedes sentirte solo o distanciado de los demás. Quizás crees que nadie te conoce en profundidad ni te quiere (privación emocional) o que estas aislado del mundo y que no encajas en ningún lado (exclusión social).

Autonomía, el funcionamiento independiente (T.V. dependencia y vulnerabilidad) - Si creciste en una familia que fomentaba la autonomía, tus padres te mostraron las habilidades para ser autosuficiente, te estimularon aceptar las responsabilidades y te enseñaron a realizar juicios correctos. Más que sobreprotegerte te mostraron que el mundo es seguro y la manera de resguardarte en el. Si fuera todo lo contrario, pueden que te inculquen que el mundo es peligroso y que existen enfermedad y peligros fuera de el. El hecho de sentirte lo suficiente seguro para aventurarte en el mundo es uno de los aspectos de la autonomía.

Si tu T.V. es la dependencia te sentirás incapaz de enfrentarte a la vida de forma competente, al menos que tengas una guía, el consejo y apoyo de aquellas personas que crees más fuertes y más sabias que tú.

Autoestima (T.V. perfección y fracaso) - Surge de sentirnos queridos y respetados en la infancia por nuestra familia, amigos y la escuela. Puede suceder que nos sintamos criticados o no queridos por parte de nuestra padre, hermano al no aceptarnos o que tus compañeros te rechacen, lo que te puede llevar a sentirte fracasado. 

Ya siendo adulto, de repente en algunas áreas te sientes inferior a diferencia de otras personas o seas hipersensible a la crítica y el rechazo y los retos te preocupan tanto que los evitas o te enfrentas constantemente a ellos.

Las lesiones que afectan a nuestra autoestima nos hacen sentir vergüenza, es la emoción predominante en esta esfera.

La autoexpresión (T.V. subyugación y normas inalcanzables) - Libertad de expresar nuestros sentimientos y pensamientos, la creencia de que nuestra necesidades cuentan tanto como la de otras personas, las personas que se autoexpresan se conceden tiempo para divertirse y jugar, en vez de dedicarse a competir y trabajar sin parar. 

Si creciste en una familia que desalentaba la autoexpresión, te castigaron e hicieron que te sintieras culpable cada vez que expresabas tus necesidades o sentimientos, de modo que las preferencias de tus padres prevalecieron sobre las tuyas. Te hicieron sentir impotente o avergonzado cuando actuaba de forma juguetona o desinhibida. Hay tres signos de que la autoexpresión está restringida: 

1. Que te acomodas demasiado a otras personas. Siempre intentas agradar a todo el mundo, no pareces interesado de tus propias necesidades y, como no soportas que nadie sufra, sacrificas tus propios deseos por ayudarla.
2. Demasiado inhibido y controlado, puedes ser un trabajador compulsivo, cuya vida gire alrededor de la profesión u otras tareas. Vida emocionalmente monótona, bien porque tienes que hacer lo que otros desean (subyugación) o porque tienes que cumplir con las elevadas expectativas (normas inalcanzables).
3. Ira no expresada. El resentimiento crónico puede estar a flor de piel surgir de forma inesperada, casi sin control. 

Los límites realistas (T.V. grandiosidad) - Atiendes tanto tus propias necesidades que no haces caso a las otras personas. Los demás te ven como egoísta, exigente, controlador y narcisista. Seguramente tienes problemas de autocontrol y tu impulsividad te acarrea dificultades para conseguir objetivos a largo plazo. No toleras las rutinas ni las tareas aburridas.

Si nuestros padres establecieron límites realistas, remarcaron las consecuencias de nuestra conducta, lo que reforzó nuestro autocontrol y autodisciplina realista. Si tus padres fueron excesivamente indulgentes y permisivos y te dieron todo lo que querías, posiblemente nunca aprendiste la noción de reciprocidad ni te estimularon a tener en cuenta los sentimientos de los demás. Podría suceder que tus padres te criticaban y devaluaban y desarrollaste la grandiosidad para escapar de la privación emocional y la devaluación. La falta de autodisciplina puede impedir que logres tus objetivos.

Young, J. y Klosko, J. (1993) Reinventa tu vida. Cómo superar las actitudes negativas y sentirse bien de nuevo. Ed. Paidós, Barcelona, España.