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lunes, 23 de octubre de 2017

Enfoque emergentes en sexualidad y su influencia en psicología


En mi corta experiencia como psicólogo he tenido la oportunidad de interactuar con padres de familia y adolescentes que todavía ven como un tabú hablar sobre sexualidad, lo cual me ha llevado a concluir, cuando se les pregunta sobre qué entienden por sexualidad, que en la mayoría de los casos las personas asocian dicho concepto con la actividad sexual o los órganos genitales, ideas que están teñidas por los enfoques tradicionales de la sexualidad. En cuanto a ello, Agustin (2009) menciona:

“Cuando preguntamos a los adolescentes qué les sugiere el término “sexualidad”, casi siempre aluden al coito u otras prácticas eróticas (penetración, felación, cunilingus , masturbación), a los genitales (pene, vagina y sus numerosos nombres) y a la reproducción/procreación (anticonceptivos, embarazo, menstruación, etc.). Pocas veces aparecen sentimientos (placer, cariño, vergüenza, etc.) o se hace mención a los aspectos sociales de las relaciones eróticas o románticas (orientación del deseo, tipos de relaciones, normas, etc.) ni mucho menos a los sexos como tales (p. 16)”.

Este autor considera que, de manera implícita, el mensaje que se nos transmite desde el nacimiento es que respecto al erotismo sólo es válido (o “natural”), aquello que tiene un componente reproductivo. Se reprime por tanto la homosexualidad, pero también la masturbación, las relaciones eróticas en la tercera edad, o cualquier tipo de relación no coital. De hecho, los grupos más tradicionalistas reprimen también el uso de anticonceptivos en esa búsqueda de la “sexualidad” como elemento básicamente reproductivo.

Cuando hablamos sobre sexualidad humana, el concepto no se circunscribe solamente a la actividad sexual o a los órganos genitales. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), define la sexualidad humana como: “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales”.

Querer reducir la sexualidad solo a uno de estos conceptos es no entender nada sobre ella. Por tal razón, los nuevos enfoques de sexualidad que se presentan en la lectura, buscan tener un acercamiento más amplio y no reduccionista sobre lo que simboliza la sexualidad humana en cada una de sus variantes. Es así que, en mi opinión, resulta relevante incentivar a las personas a la reflexión, a desarrollar el pensamiento crítico basado en un análisis reflexivo y fundamentado en investigaciones que ayuden a tener una perspectiva más clara sobre problema y no una visión sesgada sobre ella. Rathus (2005) señala que existen principios básicos basados en el pensamiento crítico que ayudarían a través de la evidencia a conocer si los argumentos que se tienen sobre la sexualidad humana son válidos y lógicos, los cuales son: “El asumir una postura escéptica ante lo desconocido”, “analizar las definiciones de los términos”, “analizar los argumentos a favor o en contra sobre sucesos o situaciones controversiales”, “ser cauto en la deducción de conclusiones a partir de las evidencias”, “considerar interpretaciones alternativas de las evidencias de la investigación”, “evitar simplificar en exceso o generalizar”.

Ahora, en términos teóricos resulta una tarea sencilla a llevar a cabo, si es que nos centramos en los principios básicos del pensamiento crítico, pero en la práctica sabemos que muchas personas tienden a pensar o actuar de una determinada manera más que por datos científicos, por una influencia del entorno, específicamente de los medios masivos de comunicación y del etnocentrismo. Brown (2012, citado por Shibley, 2006) considera que existen tres tipos de influencia de los medios masivos de comunicación:

  1. La primera, llamada cultivación, se refiere al concepto de que las personas comienzan a pensar aquello que ven en la televisión y otros medios masivos realmente representa la norma convencional de lo que sucede en la cultura preponderante.
  1. La segunda influencia es el establecimiento de la agenda. Los reporteros de noticias seleccionan qué informarán y que ignorarán y, dentro de las historias que reportan, qué deben enfatizar. Por ejemplo: en 1998, se destacó los devaneos sexuales del presidente Bill Clinton, sugiriendo que tales cuestiones eran importantes.
  1. La tercera influencia es el aprendizaje social. El argumento en este caso es que los personas en la televisión, películas o novelas románticas pueden servir como modelos a quienes imitar, quizás sin siquiera percatarse de ello. Por ejemplo, las investigaciones han encontrado que los adolescentes que ven más televisión con contenidos sexuales tienen antes su primera relación sexual que otros adolescentes.


Por otra parte, se plantea también que el etnocentrismo tiende a influir en nuestra comprensión sobre la conducta sexual. Lo que quieres decir que nuestras experiencias con la sexualidad en una cultura, nos lleva a considerar nuestra conducta sexual como el único patrón existente y seguramente como el único patrón “natural”. Al respecto, los antropólogos han descubierto que existe una amplia variación en comportamientos y actitudes sexuales de una cultura a otra, considerar estas variaciones debería ayudarnos a poner en perspectiva nuestra propia conducta sexual (Shibley, 2006).

Pasando a otro punto, me parece relevante analizar la psicología de la educación sexual y como ha predominado hasta la actualidad el Enfoque Judeo-cristiano y médico-patologizante. Para ello no es necesario ir tan lejos, solo es cuestión de observar nuestra realidad y darnos cuenta como las creencias, los estereotipos de muchas personas todavía están presentes respecto a este tema. Un ejemplo claro, es la campaña que se está realizando en contra del Currículo Nacional de Educación Básica, que lleva el nombre de “Con mi hijo no te metas”, donde se distorsiona el verdadero fin de la educación sexual, utilizando términos como “Ideología de género”, por cierto inexistente, que esencialmente se fundamentan en creencias religiosas. Al respecto, el Ministerio de Educación refirió que desde el año 2004, incluye el enfoque de igualdad de género, el cual reconoce el mismo valor en hombres y mujeres, y busca que, más allá de las diferencias biológicas, ambos tengan acceso a los mismos derechos, deberes y oportunidades.

Por otro lado, cuando se habla de educación sexual asociada al enfoque de género se hace referencia a aquella formación que se brinda para que haya una mayor toma de consciencia sobre la influencia que tiene la cultura en las manifestaciones de la sexualidad, así como en los roles que se han asignado socialmente a cada uno de los géneros con respecto a la forma de comportarse con los demás, siendo así fundamental abordar temas como las relaciones de poder y desigualdades entre géneros, mitos sobre la sexualidad, relaciones afectivas y el respeto por la diversidad (Ambrosy, 2012)

Ahora, la educación para la sexualidad con enfoque de género también vira su atención hacia el respeto de la diversidad en la identidad, expresión o preferencia sexual, evitando así el rechazo, la discriminación y la desigualdad, que frecuentemente se genera por la poca tolerancia hacia las personas que expresan su identidad o preferencia sexual. La finalidad es prevenir cualquier situación de violencia explícita o implícita que se da a causa de la intolerancia o rechazo social de parte de un sector de la población que sitúan la homosexualidad en un plano distinto a la heterosexualidad, percibiéndose como una característica patológica o digna de “compasión” por estar padeciendo una posible “enfermedad”.

Una posible solución para dichas discrepancias sería la que Ambrosy (2012) menciona, de conciliar las creencias religiosas con la información científica, priorizando los objetivos de coadyuvar a la realización del proyecto de vida de la persona, sin irrumpir en los valores culturales, destacando siempre el respeto de los derechos y la dignidad de sí mismo y de las demás personas y el uso de la libertad responsable en las relaciones interpersonales.

En conclusión, se ve necesario hacer énfasis en la educación sexual con enfoque de género y diversidad sexual, fomentando un análisis crítico de la realidad desde el propio núcleo familiar donde se desarrollan los principales valores y actitudes que en adelante reproducen los niños y adolescentes en la escuela, siendo estos determinantes para una sana, armónica convivencia escolar entre los miembros que pertenecen a la comunidad educativa, independientemente de las diferencias que existan entre ellos, sea su orientación sexual, sus gustos, su forma de ser, etc.

Por último, es importante resaltar que uno de los pilares de la sexualidad es el vínculo afectivo, sustentado en la empatía, que gracias a ella es que se dan los lazos adecuados entre personas y permite desarrollar la sensibilidad, la tolerancia para aprender a convivir con las diferencias de los demás. Ortega y Gasset (1963) plantea que el amor es más centrífugo que centrípeto, es decir, más para afuera que para adentro, y coincido con él. Cómo uno puede medir si su amor es saludable, si no ve al otro lado del camino, a veces pienso que las personas que nos rodean son nuestros espejos, nos ayudan a moderarnos y a saber hasta cierto punto que tan bien estamos, que tan bien nos estamos queriendo, que tan bien estamos queriendo. Fomentar una cultura de paz y amor, termina siendo más importante que sembrar el odio y acrecentar las diferencias.

Bibliografía
-     Agustin, S. (2009). Diversidad sexual en las aulas. Evitar el bullying o acoso homofóbico. Recuperado el 9 de febrero de 2017 de
-   Ambrosy, I. (2012). Educación para la sexualidad con enfoque de género. Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana, 56 (1). Recuperado el 10 de febrero de 2017 de
-       Ortega y Gasset, J. (1963). Sobre el amor. Antología. Madrid: Plenitud,
-    Rathus, S., Nevid,l. & Fichner-Rathus, L. (2005). Sexualidad Humana (6ta ed.). Madrid: Pearson Educación.

-      Shibley, J. & DeLamater, J. (2006). Sexualidad Humana (9na ed.). México, D.F.: McGRAW-Hill.

jueves, 19 de octubre de 2017

Ensayo sobre las relaciones monoamorosas y poliamorosas - Película "Castillo de Cartón"


Link de la película - Castillo de cartón
Autor: Jeancarlo Bolaños Rueda

La película “Castillos de cartón” invita a reflexionar sobre la complejidad de las relaciones de pareja y nos incita a enfrentarnos a la concepción que tenemos sobre las tradicionales relaciones monoamorosas. A partir de lo observado, se plantean algunas preguntas respecto a: ¿Cómo surge una relación poliamorosa? ¿Es posible el poliamor? Y si es así ¿Qué condiciones tendría que cumplir para que se dé exitosamente? ¿Es mejor una relación poliamorosa que monoamorosa? ¿Qué cuestionamientos se plantean alrededor de ella? ¿Qué problemas se dan dentro de una relación poliamorosa? En el presente análisis se tratará de responder a cada de una de estas interrogantes.

Al inicio de la película se visualiza como tres personas, Marcos, Jaime y María José, empiezan una relación de manera fortuita, lo cual me llevó a querer saber cómo así surge una relación poliamorosa, es tal cómo se observó en la película o existe una historia detrás de todo ello. Al respecto, Thalmann (2007) señala que la pregunta que debemos realizarnos en sí es: ¿cómo se convierte uno en monoamoroso, es decir cómo se adhiere uno exclusividad sentimental? Según este autor, desde los inicios de nuestra vida amorosa vivimos toda una serie de atracciones múltiples: nos atraen chicas o los chicos, después más concretamente rubias, las intelectuales, los artistas o los morenos, los deportistas, etc. Para él, estas atracciones repetitivas están limitadas por el condicionamiento social que hayamos sufrido y que nos lleva a considerar que el amor sólo puede conjugarse en singular.

En cuanto a este último punto, Engels (1980) menciona que la monogamia nació producto de la concentración de las riquezas en las mismas manos, las de un hombre; y del deseo de transmitir esas riquezas por herencia a los hijos de este hombre; es así que junto al concepto de monogamia aparece el de propiedad privada. Ahora en cambio, en la sociedad actual, la mujer también es jurídicamente apta para tener y heredar bienes. Siendo así, entonces tendríamos que vivir en una sociedad matriarcal, o cuando menos, ya que el hombre también hereda, una sociedad “sin un signo sexual predominante” (Bernal, 2010).
Al desaparecer la propiedad privada, Engels (1980) considera que el amor sexual seria entonces el encargado de salvar la monogamia, lo que seguramente nos impediría caer en conductas sexuales pre-monógamas; sin embargo, él no explica en virtud de qué el amor sexual no puede darse en la poligamia, o en otras formas.  

Otra explicación que encontré para explicar el surgimiento de la poligamia, es la que fundamenta Guerra (2015), donde señala que al vivenciar el sufrimiento en relaciones monógamas anteriores a su adhesión al poliamor, se provoca la búsqueda de una “nueva” forma de relacionarse con la finalidad de evitar el sufrimiento. Para él las malas experiencias dentro de una relación monoamorosa, llevan a las personas a considerar al poliamor como una manera más saludable de vincularse.

Desde esta perspectiva, uno podría cuestionarse si es que el poliamor es mejor que una relación monoamorosa o simplemente son dos formas distintas de vincularse. Para Thalmann (2007), la monogamia lleva en su seno gérmenes bastante terroríficos, entre los que se encuentran la prostitución, el adulterio y la violencia. No se trata de insinuar que la monogamia es la causa de la violencia conyugal. Sin embargo, al situar el dominio de la afectividad dentro de la carcasa de los derechos y los deberes, contribuye a crear las condiciones propicias para que aparezca. Como dice el refrán: quien siembra vientos recoge tempestades.

En cambio, Guerra (2015) considera que el poliamor se vuelve un mecanismo que bajo el fundamento de la libertad y el amor, genera estructuras de poder que se establecen mediante el discurso y la estrategia del confesionario, donde la violencia y la incertidumbre, los celos y la posesión, siguen existiendo bajo el disfraz de liberación que reproduce los mismos mecanismos de control de los que disienten, apoyados de sutiles mecanismos como la persuasión, el placer y el apego.

En consecuencia, se podría decir que sí es posible el poliamor, pero se necesita saber qué condiciones garantizan su éxito. Thalmann (2007) menciona que es necesario tomar en cuenta los presentes valores:

  • El respeto, que tiene que ver con no interferir en la libertad de sus parejas. Es decir, le dejan libertad para que sean ellos mismos, con sus fantasías, reacciones, sentimientos e incluso defectos. Ahora, eso no significa que no exista una definición particular del término fidelidad, que nada tiene que ver con la exclusividad sexual, si no más bien, un compromiso que surge a partir de la palabra dada y las promesas expresadas. Un ejemplo claro es lo que se vio en la película donde en una situación de tensión Jaime advierte a Marcos de que no podía acostarse con la María José si es que no estaba presente, porque era como ganar ventaja sobre la otra persona o romper un acuerdo establecido.
  • Otro valor que es necesario mencionar es la humildad. No en el sentido de menospreciarse a sí mismo ni de falsa modestia, sino de tener conciencia de que no se es todo para otra persona. Sólo el amante exclusivo tiene la pretensión, por no decir el orgullo o la presunción, de creer que él solo puede satisfacer totalmente todas las necesidades afectivas, sensuales y sexuales de su pareja. En el caso de la película, se observa como Jaime asume en un inicio, un rol más activo dentro de la actividad sexual cuando se acostaban con María José y Marcos, una actitud más pasiva, pero que a pesar de ello se mantenía el equilibrio.
  • Una comunicación franca y de calidad es una condición sine qua non para aventurarse en los vericuetos del poliamor. En efecto, las normas habituales de la vida amorosa tal como las destila la sociedad no son aquí de gran utilidad: lo que está permitido o prohibido, lo que se puede mostrar o lo que uno debe esconder, etc., hay que reinventarlo casi todo. Los poliamorosos favorecen para eso el consenso y la negociación, ofreciendo a cada uno un máximo de satisfacción en los acuerdos. En la película, se observa que en un inicio mientras se seguía este valor la relación se llevaba exitosamente, pero con el devenir del tiempo se fue deteriorando al no ver la sinceridad de un principio.
  • Los poliamorosos, por su lado, parten del principio soberano de que ellos no pueden poseer a nadie: cada persona pertenece a sí misma durante todo el tiempo y, en consecuencia, es totalmente libre de actuar como quiera. Para ellos, el amor preserva la libertad, no la coarta. Este valor no sólo es lo más característico del movimiento poliamoroso, sino también el más difícil de llevar a la práctica a causa del fuerte condicionamiento cultural sobre este aspecto. No podemos olvidar que la sociedad occidental se fundamenta en el derecho a la propiedad: mi casa, mi terreno, mi coche, mi trabajo, mi mujer, mis hijos e incluso... mi amante. En una parte de la película, Jaime y Marcos entran en una lucha de quién asumía un mayor protagonismo en la relación, llevando ello a conflictos dentro de la dinámica que se había establecido entre los tres.
Como se observa, el poliamor no se diferencia del amor en general, porque sigue siendo profundamente humano. Su puesta en práctica tropieza con los mismos obstáculos en la realidad cotidiana: impaciencia, decepción, mentiras, etc.

Según Thalmann (2007) existen dos tipos de poliamor. Uno es, el poliamor jerárquico, que lleva el nombre de pareja abierta, o de matrimonio abierto si existe una relación legal u otro es, el poliamor llamada igualitarias, donde cada uno de los integrantes ocupa el mismo nivel y tienen los mismos derechos: nadie está en una posición privilegiada, en una especie de ideal democrático. Así la relación triangular, o trío amoroso, está formada por tres personas en pie de igualdad, como se observó en la película. Lo complejo de ello, es que es difícil mantener el equilibrio, a menudo surgen problemas en este tipo de relaciones poligámicas.

Al ser el poliamor, una forma de vincularse afectivamente no tradicional, ha recibido varios cuestionamientos o críticas, cómo que el poliamoroso es superficial, es inestable, fomenta una infidelidad institucionalizada, busca soluciones fáciles, es una persona egoísta, es inmoral, es mal visto por la sociedad y sobre todo, que no es posible porque existen los celos (Thalmann, 2007).

Cada una de estas críticas han sido respondidas y rechazadas como características del poliamor. A pesar de ello, no podemos negar que lo más difícil con lo que tiene que lidiar un poliamoroso es con la sociedad y la manera como conciben el amor, siendo esto de origen monogámico sustentado en la exclusividad. Hubiera sido interesante ver en la película la reacción de la sociedad ante una relación poliamorosa, pero se le dio más énfasis a cómo se fue construyendo el poliamor en su dinámica interna.

En cuanto a ello, se observó que hubo un antes y un después en la película, donde la relación que mantenían en un inicio era saludable y armoniosa, pero al final, cambio todo, ya no era lo mismo de antes, empezaron las discusiones, las diferencias, las distancias. Según Guerra (2015), que investigó la implicancias del poliamor en la vida cotidiana, encontró que los celos son una manifestación de la escisión entre la ideología construida y lo que se experimenta en una relación poliamorosa, más allá de los sentimientos de enojo, dolor y/o incertidumbre respecto a un tercero en la relación, son sentimientos similares al proceso de rechazo social que generan una vulnerabilidad y un sentimiento de exclusión con respecto a alguno de los miembros de la relación, volviendo a cuestionar la identidad de la persona.

En conclusión, se podría decir que el amor no impide al amor y este trasciende más allá de la exclusividad sentimental, ya que las atracciones que se dan pueden ser de múltiples maneras y por un sinfín de razones o sinrazones. La forma binaria del amor es el producto de la sociedad en la que nos desarrollamos a través de sistemas de valores y de reglas, pero no necesariamente la idónea.

También se puede concluir, que los problemas que surgen en las relaciones monoamorosas, no distan de las dificultades que también padecen los poliamorosos, como son por ejemplo, el engaño, los celos, que terminan siendo determinantes para el éxito o no de una relación; claro, no dejando de lado las diferencias que existen entre ambas formas de vincularse.

Por último, se puede decir que el amor y la exclusividad no siempre necesitan ir de la mano. No hay una única modalidad de relación posible. No es frecuente pero ahí está. No todos somos iguales, no sentimos igual, no necesitamos las mismas cosas. El amor, en mi humilde opinión, necesita respeto, honestidad y reciprocidad. Pero no creo que necesariamente exclusividad. La exclusividad, para mí, no es algo que debería exigirse, si no un regalo (opción) que alguien decide (o no) ofrecer.

BIBLIOGRAFÍA
-          - Bernal, H. (2010). La propiedad privada, la monogamia, el patriarcado, la esclavitud y el carácter de producción. Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas 25 (1), 1-30. Recuperado el 10 de febrero de 2017 de http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/25/hectorbernal.pdf
-          - Engels, F. (1980). El Origen de la familia, la propiedad privada y el estado. Caracas: Mexicanos Unidos.
-          - Guerra, L. y Ortega, S. (2015). Poliamor en la vida cotidiana. Construcción ideológica y subjetividad. Revista género IPN, 1 (1), 373-394. Recuperado el 10 de febrero de 2017 de
-          - Thalmann, Y. (2008). Las virtudes del poliamor. La magia de los amores múltiples. Recuperado el 10 de febrero de 2017 de http://www.amorlibre.org/files/thalmann_yves_alexandre_-_las_virtudes_d-42.pdf



Yo mataré monstruos por ti

Estaba buscando un material para trabajar el miedo en los niños y encontré este excelente libro, muy recomendado para trabajar con los miedos de los niños, especialmente cuando les cueste dormir. El libro no es que busque convencer a los niños que los monstruos no existen, más bien busca explicar que el miedo surge a partir de no conocer ciertas cosas o personas, pero si somos valientes y nos atrevemos a acercarnos a aquello que nos da miedo, capaz descubriremos que el miedo no tiene ningún sentido y que aquello que temíamos, en realidad no es tan diferente de nosotros mismos.
En esta travesía el niño no estará solo, la idea del título, justo es acompañarlo, darle la seguridad y el amor, para ayudarle, para vencer juntos el miedo.

Les dejo el link de descarga:

miércoles, 18 de octubre de 2017

Celos en las relaciones de pareja - Terapia de pareja

Los celos son una poderosa fuerza emocional en las relaciones de pareja. En segundos pueden transformar el amor en furia y la ternura en actos de control, intimidación e incluso suicidio o asesinato. Sin embargo, el tema ha sido sorprendentemente descuidado en el campo de la terapia de pareja. En este artículo se define los celos en forma amplia, como un núcleo donde confluyen sentimientos, pensamientos, creencias, acciones y reacciones contradictorias, y se considera que pueden variar en un espectro que va desde una dificultad normal hasta manifestaciones obsesivas extremas. Se piensa que los celos se originan en las tareas relacionales básicas de las parejas y se utiliza el constructo del ciclo de la vulnerabilidad para describir procesos en que la relación se sale de su curso. Se ofrece orientaciones sobre cómo contener las escaladas de una pareja, desactivar sus estrategias y luchas de poder ineficientes, cómo identificar vulnerabilidades y anhelos subyacentes, y cómo distinguir entre los significados del presente y los del pasado o de otros contextos. El objetivo es facilitar los cambios relacionales y personales que pueden contribuir a armonizar mejor las expectativas de los miembros de la pareja.

A continuación se adjunto el documento a revisar



sábado, 21 de noviembre de 2015

Elección del tema de la tesis



Referencia bibliográfica:
Tafur, R. (1995). La tesis universitaria. Editorial Mantaro, Lima-Perú. Pp. 31 - 36.

Dificultades para hacer la tesis

La carencia de condiciones óptimas: No contar con los conocimientos suficientes o la preparación académica e intelectual para realizar una tesis. El no haber llevar una buena preparación en pre grado o no contar con las suficientes aptitudes para realizar una investigación podría dificultar la realización de la tesis. Aunque ningún estudiante universitario debe sentirse limitado intelectualmente ¡Todo estudiante universitario es capa de realiza una tesis de investigación científica!.
El problema de escribir: Una dificultad que se observa en la mayoría de los debutantes de investigación es el escribir para la tesis, y en especial al empezar a escribir. Hay una especie de “resistencia de volcar las ideas al papel”. Hay una regla de oro: No deje de escribir cuando se le ocurra una buena idea. La ocurrencia de ideas no es un hecho frecuente y debe tenerse en cuenta que si dejamos de escribir cuando “se vienen las ideas”, estamos desperdiciando la oportunidad de plasmar las ideas al papel.
La disciplina: Para hacer un trabajo disciplinado es necesario seguir con las siguientes pautas:
1)      Escoger el horario más disponible entre el tiempo disponible.
2)      Convertirlo en un horario permanente.
3)      Conviene alternar el estudio con otras actividades.
4)      Disponer de un único lugar de trabajo.
Las condiciones sociales y económicas: La condición económica del país, su condición y su atraso cultural, se expresan no solo en la disposición de dinero y en la condiciones materiales en la familia o la pertenencia y disfrute de las condiciones de una universidad, sino también en otros aspectos que debe resaltarse y que hay que superar. Un caso especial es la falta de bibliotecas que no permiten hacer investigación, por lo menos investigación seria.
El tiempo: El organizar las horas que va dedicar a realizar la tesis, entre trabajo, estudio, etc.

Tafur, R. (1995). La tesis universitaria. Editorial Mantaro, Lima-Perú. Pp. 24- 28.

Factores de éxito para una tesis universitaria.

La edad: La mejor edad es la juventud, en el cual se desarrollan y predominan la racionalidad y otras potencialidades requeridas en la investigación.
Las aptitudes: Todo ser humano tiene determinadas disposiciones, que se sustentan en una herencia que se explica genéticamente. Estas disposiciones mediante la educación y la instrucción, devienen en aptitudes y como tales aptitudes dependen en gran medida de lo que la familia, la universidad y el país hicieron por el individuo, su posesión obliga a ponerse al servicio de la sociedad.
El lugar de trabajo: Es recomendable no usar ambientes distintos por una razón elemental: Si usamos más de uno perderemos tiempo en tratar de encontrar un documento que lo colocamos en otro ambiente.
El estímulo universitario para investigar: Una motivación es el premio que la universidad concede a los graduados. Aunque también existen otras razones que nos permitan ser perseverantes en la realización de la tesis, más que el beneficio material, que al cumplir la tesis sintamos el mejor logro personal y académico. No hay mayor motivación que la intrínseca.
La disposición de conocimiento: Los conocimientos adquiridos durante los estudios de pregrado, los cursos que se estudiaron, las prácticas pre profesionales, todo ayuda a la realización de la tesis, mientras uno tenga mayor conocimientos y experiencia, será más fácil llegar al éxito.
El apoyo del ambiente y los recursos de la institución universitaria: No hay nada mejor que contar con el apoyo de la universidad, bien mediante la asesoría de tesis o el uso de sus instalaciones para llevar a cabo la tesis, recurriendo a las bibliotecas o personas expertas en el tema.
El apoyo social: Padres, hermanos, amigos, el apoyo de ellos es fundamental y sobretodo de aquellos que nos motivan y creen en uno, si no fuera así es recomendable intentar alejarse de todo que nos desvié de nuestro objetivo, más si nos contaminan con actitudes negativas o de desaliento. Las opiniones o críticas deben ser constructivas.


Referencia Bibliográfica:

- Tafur, R. (1995). La tesis universitaria. Editorial Mantaro, Lima-Perú. Pp. 21- 24.